10 curiosidades sobre los recién nacidos

10 curiosidades sobre los recién nacidos

Muchos médicos consideran que los niños  son un mundo aparte de la medicina, es decir, no pueden ser considerados como un “adulto pequeño”, ya que tienen su propia manera de enfermar y su cuerpo funciona de una manera diferente aunque similar.

Desde el nacimiento hasta llegar a la adolescencia el organismo en proceso de crecimiento y maduración puede dar lugar a enfermedades que ni siquiera puede padecer un adulto. Además, las constantes vitales y composición corporal son muy diferentes, sobre todo cuanto más pequeños son.

Se considera que un bebé es un recién nacido / neonato durante su primer mes de vida. Será un lactante al menos durante su primer año y probará su primer bocado en torno a los 6 meses. A continuación, algunas de las curiosidades de los más pequeños, los recién nacidos:

  1. Los neonatos se componen de hasta un 80% de agua: al nacer, los bebés están tremendamente hidratados, con el crecimiento se pierde componente acuoso del organismo hasta constituir el 65-70% de una persona adulta. Esto hace que sea muy importante el aporte de leche pues durante los 6 primeros meses es su forma de hidratarse y alimentarse. Un aporte inadecuado puede llevar rápidamente a una deshidratación con problemas severos.
  2. ¡ Consumen el doble de calorías que nosotros !: Muchs desearíamos tener el consumo de energía basal que tienen los recién nacidos. De media, un adulto consume entre 40-50 calorías/kg en reposo, sólo por existir (lo que se denomina metabolismo basal), pero en el bebé el consumo es de  entre 100-110 calorias por kg. Es por eso que tienen tanta hambre y necesitan alimentarse cada pocas horas. Lógicamente, este consumo se va reduciendo con el crecimiento.
  3. Nacen con una gran cantidad de glóbulos rojos y su hemoglobina es diferente: el hematocrito ( porcentaje de   glóbulos rojos en sangre) de un adulto normal oscila en torno al 40-45%, en un recién nacido se puede considerar normal hasta un 60% y su hemoglobina (molécula que transporta  el oxíogeno en el glóbulo rojo) puede llegar hasta unos 17-18mg/dL ( frente los 14 mg/dl del adulto). Además, tienen una llamada hemoglobina fetal, diferente a la nuestra, que tiene una afinidad por el oxígeno más alta que la normal.
  4. Dependen del sistema inmunitario de la madre: durante los 6 primeros meses el sistema inmune del bebé debe madurar para poder sintetizar anticuerpos de manera correcta. En un principio sólo pueden sintetizar anticuerpos IgM mientras que el resto de tipos dependen del paso previo trasplacentario y las inmunoglobulinas aportadas mediante la lactancia materna.
  5.  ¡ Tienen timo!: El timo es un órgano relacionado con el sistema inmune que permite la maduración de los linfocitos T, importantes para la lucha contra la enfermedad. En un recién nacido este timo puede ocupar gran parte del tórax, lo que da una imagen radiológica muy diferente a la de un adulto:         
    A la izquierda una placa de tórax de un recién nacido. A la derecha, la de un adulto.

6. Son cabezones: las proporciones de la cabeza en comparación con las del cuerpo son mucho más elevadas que en el adulto, lo que les hace ser, literalmente, cabezones.

7. Su cráneo es depresible: Para que el cerebro pueda crecer los huesos del cráneo no deben estar soldados. Por esta razón, presentan unas estructuras llamadas fontanelas, blandas y depresibles, que permitirán su crecimiento. Esto hace que su cabeza sea blanda y podamos tocar estas estructuras que se van cerrando durante los primeros dos años de vida para solidificarse en lo que sería el cráneo normal de un adulto. Las fontanelas protegen en cierta medida de un aumento de la presión intracraneal, ya que permitirían una mayor expansión de la cabeza. Por el contrario, un cierre temprano de las mismas (craniosinostosis) conllevaría un desarrollo incompleto del cerebro y problemas neurológicos. Las fontanelas también son un buen lugar para valorar la deshidratación del bebé.

8. Sus huesos son increíblemente plásticos: Para crecer no sólo es necesario tener unos cartílagos de crecimiento que permitan la elongacion de los huesos, sino también una solidificación que se va adquiriendo con el paso del tiempo. Tanto en los bebés como en niños más mayores (hasta la pubertad) podemos encontrar “fracturas” que no se podrían ver en un adulto, como son la fractura en rodete o la fractura en tallo verde, que son deformaciones del hueso sin que éste llegue a romperse por ser mucho menos rígido que el de una persona adulta:

Esto se exteinde de nuevo al cráneo, que puede llegar a deformarse formando, por ejemplo, lo que se llama fractura en “pelota de ping pong”:

9. Su corazón late muy deprisa y además, respiran y pierden calor muy rápido: De media, un corazón adulto humano late entre 60 a 100 veces por minuto. En un recién nacido pueden ser normales hasta 140 lpm, lo que en un adulto sería una taquicardia. Las respiraciones por minuto también son mayores ( entre 40-60 frente a las 15-20 del adulto).  Los mecanismos de regulación del calor también son aún inmaduros, por lo que hay que abrigarles algo más de lo habitual y controlar los meses de verano para que no pasen excesivo calor.

10. Los bebés no saben respirar por la boca: La nariz está mejor diseñada para la respiración, pues humidifica el aire y frena la introducción de partículas aéreas en el tracto respiratorio. Las vías aéreas del recién nacido aún están por alcanzar su completo desarrollo, lo que hace que no sean capaces de respirar por la boca ya que estrucutras como el paladar blando obliteran la entrada de aire. Esto puede suponer un problema si hay algún tipo de obstrucción nasal, y la moquera típica del resfriado puede ser más grave en un recién nacido que en un niño de 1 año de edad. Esto se suele solventar en torno a los 6 meses, cuando ya empiezan a poder respirar por la boca.

 

 

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