Rompiendo cadenas

Rompiendo cadenas

Recientemente fue el aniversario del nacimiento del pensador Karl Marx y a causa de ello pretendía relatar lo que abarco en conocimientos sobre este tipo, un tanto peculiar, artífice de “el manifiesto comunista” o “el capital” entre otras obras.

Pero dejémoslo aquí de momento, pues la situación es tal que debo aplazarlo por un tema de otra índole, necesario para mí y para todos, pues callar solo favorece a las nauseabundas ratas que crispan mi piel y hierven mi sangre.

Todos hemos visto estos días, la resolución “polémica” llamémosle así, de dicho juicio. Y yo, jueces aparte, tengan problemas especiales como han insinuado o no, me gustaría lanzar una reflexión propia.

No, no y no, no veis que no, por mucho que os joda a algunos, y sé de quienes hablo y ya de paso quien se de por aludido mejor, no podéis con las mujeres y por fin se revelan con la fuerza necesaria, que es la suya propia, la nuestra es la fuerza física, pero la de ellas amigo, es una fuerza que no se aprende ni se entrena, porque la mujer puede con todo y contra todo.

¿Acaso no os dais cuenta que toda medida del hombre por someter a la mujer, por simplemente miedo a todo lo que es capaz de hacer sin nosotros, no ha servido de nada?

¿No veis que se están acabando de levantar, para luchar por sus derechos? de manera justa alzan la voz, diciendo aquí estamos y aquí estaremos, basta ya de injusticias. Por una parte, creo que han tardado demasiado, pero mejor tarde que no nunca.

Se les han quitado derechos, se las ha callado y vejado mediante leyes, con ayuda de la religión, por aquello de que siempre es un dios y no al revés, porque el noble es Adán y Eva la impía. Porque Alá es justo con el hombre y al morir a este le espera un enjambre de vírgenes, mientras tanto puedes tener varias mujeres que te sirvan como plazcas, ah por cierto tu que eres mujer no vayas a los bares, ni salgas sin tu velo, que eres de tu hombre, como el perro lo es al amo.

Basta ya, imberbes, analfabetos ignorantes, como se nota que no conocéis a la mujer. Yo siempre he tenido más amigas que amigos, porque los hombres somos simples, solo vemos un camino, dos, si tenemos en cuenta el que usamos para pensar con la punta de la bisectriz, en cambio la mirada de una mujer abarca varios matices, ellas ven hasta donde aún no hay, por eso son tan buenos sus consejos y por ello, son siempre necesarias para no perder nuestro rumbo.

Buda, el cual tenía casi más alumnas que alumnos, hablaba de la compasión como meta de crecimiento personal y espiritual, y decía aquella frase hermosa: Fijaos si ha de ser la mujer compasiva, que se le ha otorgado el milagro de concebir la vida.

Desengañaos, la mujer hace ya tiempo que rompió sus cadenas y jamás se dejará encadenar de nuevo, ni con religiones, ni aunque haya una justicia con olor rancio semi patriarcal, la mujer es todo y nosotros nada sin ella, yo que me he criado con mujeres, sé bien de lo que hablo. Y a vosotras os digo, no calléis y sentíos orgullosas de lo que vais a conseguir, que mujeres con las que he hablado me dan la razón, de que el estancamiento de a finales del siglo XIX, y principios del siglo XX sobre el derecho libre de la mujer, fue también a causa de las propias mujeres que señalaban y hacían juicios de valor, ralentizando el despegue de los derechos liberales de cada mujer, con independencia de idea y de voluntad.

Si estáis juntas nadie os puede parar, y a los que les pese tranquilas, el miedo es irracional a veces y les falta aún un poco de tiempo a según que alcornoque de por aquí, que sigan hablando lo que quieran, aquí estamos los del otro lado apoyándoos lo que sea necesario, aunque humildemente espero que de aquí poco ya no haga falta. No quiero denostar al hombre tampoco, puesto que soy uno de ellos, solo al ignorante que no concibe más que ideas y prejuicios arcaicos.

Yo quiero a la mujer, no por como la veo, sino por como es.

 

Virginia Woolf, ensayista y escritora inglesa, así como activista del conjunto feminista, se convirtió en un ídolo para la mujer en el siglo XX.

No podía finalizar este artículo, sin mencionarla a ella y rescatar una de sus frases célebres dedicadas a las mujeres: No hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente.

 

 

The following two tabs change content below.

Aaron Tena Cortés

Latest posts by Aaron Tena Cortés (see all)

Deja un comentario

Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Member of The Internet Defense League
A %d blogueros les gusta esto: